Alejandro Asensio

Absentismo

Asistimos a una sucesión de despropósitos que se empeñan en desviarnos de lo importante; la vida. Que nadie nos aparte del camino. Lo van a intentar, lo están haciendo, pero debemos ser fuertes y no dejarnos arrastrar por esa sombra que nos pone el cebo fuera de nuestro destino. Me hubiese encantado escribir solo sobre deporte, sobre la UDA, que hizo un partido muy digno en León, pero no puedo. Me voy al foco eterno.

No Como maestro, me cuesta mucho explicar a mis alumnos que hay una vía pacífica, dialogada, para resolver un conflicto después de lo vivido en Cataluña. Nunca se puede imponer mediante la violencia física, verbal o procedimental una ideología o un sentimiento. Es incongruente hablar de manifestación pacífica, de derecho a la huelga, cuando cortas una autovía e impides el desplazamiento a miles de personas que no participan de tu protesta. No, no es la forma, y me niego a gritar en el aula para que me respeten y obedezcan. Seguiré dialogando y tratando de convencer mediante la mejor pedagogía jamás inventada; el ejemplo y la motivación.

Absentista es aquel que no acude al lugar donde tiene su obligación o que no desempeña sus funciones. Quien preside algún estamento elegido de forma mayoritaria, ha de gobernar para el total de la población implicada, y el total son los guapos y los feos, los listos y los tontos, los que te gustan y los que no. Es absentista el que solo se dedica a lo suyo. Lo son en Cataluña y, al
parecer, lo quieren ser en la UDA.

A estas alturas del artículo investigarás sobre el motivo de mi locura y el porqué de estas letras tan enrevesadas. Yo también. Un hecho, la fenomenal ocurrencia de no sé quién en el seno del Almería, ha llevado al club a vender a sus aficionados la posibilidad de ceder su asiento para que ellos negocien con él a cambio de, atención, ¡no subirle el precio de su abono la próxima
campaña! Alucinante y me quedo escueto. Es decir, no solo disponen de una butaca para vender lo que ya vendieron contigo sino que te amenazan con subirte el precio de tu asiento si te conviertes en absentista. Me sale la docencia por los dedos, lo confieso. Lo próximo será pedirte justificación del médico para argumentar tu falta.

Falta sentido común y sobra apatía y desinterés. Absentistas, aquellos que dejan de gobernar para todos; para los que se sienten españoles y para los que no, para los que pagan y van a todos los encuentros o para los que pagan, que no es poco, pero deciden faltar o no pueden ir. Nunca el argumento puede ser el evitar una subida la próxima campaña, porque puede provocar otro absentismo, el del día de la renovación del carné.

Cuánto echo de menos el raciocinio. La lógica. La tolerancia. El todo cabe siempre que no acabe con la libertad del prójimo y una justicia que haga pagar a los sinvergüenzas, sean del partido que sean. Con mis pequeñas herramientas, seguiré luchando por fomentar el orgullo, la motivación, las ganas de aprender y, sobre todo, la tolerancia. Cuatro ojos ven más que dos.

La unión hace la fuerza.

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