Alejandro Asensio

Acciones

Hay quien ya ha movido ficha. En este momento, tres centenas de aficionados almerienses dibujan una línea más en el historial de desplazamientos en favor de la UDA. Y digo una más porque ya son incontables las mismas. Allí deben estar, en Galicia, seguramente sin dormir y con pocas esperanzas de hacerlo en las horas que le esperan fuera de su casa. Eso se llama fe. Motivo para que el club y los jugadores les muestren respeto eterno.

La primera acción, como digo, ha sido un desplazamiento legendario. Ahora quien tiene la responsabilidad son los protagonistas directos; los que tienen capacidad real para escribir uno u otro signo en el resultado final del partido. Y Fran ha llevado exclusivamente a aquellos en los que cree. Lass, Tino Costa, Javi Álamo, Soleri e Hicham, que han hecho méritos de sobra para quedarse en Almería -o quién sabe dónde-, han sido señalados por el dedo del capitán de este navío que, aunque a la deriva, quiere apurar su última opción de escapar del naufragio.

Pero hemos de centrarnos en los que han viajado. En aquellos que son de la confianza del míster. Entre ellos hay cuatro chavales del filial, Navas, Callejón, Lin e Igor Engonga, quienes tienen muchas opciones de no poder actuar con su verdadero equipo, el B, en Aranda de Duero en su lucha particular por el ascenso a Segunda B, aunque sí que podrían hacer lo propio en Lugo, a 437 kilómetros del municipio burgalés; y es que sin permanencia no puede haber ascenso.

Es la hora de actuar. Ya no hay más balas. Ya no hay más oportunidades. Tres puntos que no aseguran la gloria pero sin los cuales, en condiciones normales, no hay opción de agarrarla. Cuando la jornada acabe, será el momento de hacer balance, de dar a cada cual lo que se merece. En este momento, no hay tiempo para lamentos. Den, por una vez, la cara por aquellos que los sostienen.

 

 

 

 

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba